Crítica Literaria
La doncella de Tilhouze
El señor de Valesnes, pintoresco lugar cuyo castillo no está lejos de la aldea de Tilhouze, habíase casado con una d…
Los que no quieren creer que son amados
Se hablaba de Carlos N., un cuarentón distinguido, jovial, a la sazón en París, y alguien dijo:
—Vendrá en esto…
Un adulterio
Cuando el tísico llegó malhumorado a su vivienda mandó llamar al intendente.
Después de contarle su aventura le…
El gato
Muchas cosas desagradables se pueden decir o imaginar de John. Pero nunca le sospeché una mentira; tenía demasiado desprecio …
Amé dieciocho veces pero recuerdo solo tres
Para una vida de cuarenta años, pensándolo bien, no es mucho: no prueba ni inconstancia ni falta de seriedad amar dieciocho ve…
El puñal
En un cajón hay un puñal.
Fue forjado en Toledo, a fines del siglo pasado; Luis Melián Lafinur se lo dio a mi padre, qu…
Un superhombre
I
Enrique era un superhombre: todos sus amigos lo sabíamos de sobra.
Había leído a Nietzsche allá por el a&nti…
Una carta a Dios
La casa -única en todo el valle- estaba subida en uno de esos cerros truncados que, a manera de pirámides rudimentarias, dejar…
La inmortal
Ama a tu prójimo como te
amas a ti mismo. — Jesús.
Aquí salgo del seno profícuo
de la có…
Dos vidas
Guillermo y Antonio se encontraron, a los diez y nueve y diez y ocho años, respectivamente, huérfanos de padre y madre y con…
El enemigo
X
Los domingos en misa de doce veíala en la iglesia de Santa Clara, y en tanto que ella se entregaba a su fervor, de rodillas entre …
Aplastamiento de las gotas
Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con …
En la madrugada
San Gabriel sale de la niebla húmedo de rocío. Las nubes de la noche durmieron sobre el pueblo buscando el calor de la gente. …
La moral bien analizada
I
Por viejo sabe uno muchas cosas, pero después cada cosa, y solo por vivir unos días más, se desmorona de su altar, …
La inaccesible novia
No pasa una semana sin que, en Ginebra o en Lucerna o en Interlaken o en cualquier otra población suiza, un diario publique, indife…
Elizabide el Vagabundo
Muchas veces, mientras trabajaba en aquel abandonado jardín, Elizabide el Vagabundo se decía al ver pasar a Maintoni, que volv…
Una cena muy original
Fue durante la decimoquinta sesión anual de la Sociedad Gastronómica de Berlín cuando el presidente, Herr Prosit, hizo…
Kafka En La Orilla
Un libro fantástico, un puzzle de varios personajes y hechos que sorprenden.
La muerte de Iván Ilich
A partir de ese momento empezó un aullido que no se interrumpió durante tres días, un aullido tan atroz que no era posi…
La corrección
A las cinco, la corneta de la cárcel lanzaba en el patio su escandalosa diana, compuesta de sonidos discordantes y chillones, que re…