Memorias
Santa Isabel
Cuando expiró, no sé quién de los presentes dijo, con cierta indiferencia semicompasiva:
—Ya cesó de sufrir.
Y …
Elizabide el Vagabundo
Muchas veces, mientras trabajaba en aquel abandonado jardín, Elizabide el Vagabundo se decía al ver pasar a Maintoni, que volv…
Navidad en los Andes
Marcabal Grande, hacienda de mi familia, queda en una de las postreras estribaciones de los Andes, lindando con el río Marañ&o…
¿Qué es una madre?
Mi madre me dio la vida:
mi madre arrulló mis sueños
cuando en mi infancia querida
soñaba el alma dor…
El sueño de los dos niños
Estábamos, una noche del mes de Julio, en que el calor dejaba sentir su fastidiosa influencia, sentados con varios amigos en el sal…
Dos vidas
Guillermo y Antonio se encontraron, a los diez y nueve y diez y ocho años, respectivamente, huérfanos de padre y madre y con…
El misterio inicial de mi vida
NUNCA lograré olvidar, ni aunque lo quisiera, lo que podría llamar con toda propiedad el horizonte terrestre de mi historia &…
La madre
El sol cae con fuerza sobre la ciudad
Es verano. La gente camina por la calle principal sin prisa, deteniéndose en los escapara…
Biografías breves
Nació en Tupiza (Bolivia), en 1844 y murió en Bruselas en 1913. Escritor y médico argentino. De padre inglés y m…
La enamorada
Esta lúgubre manía de vivir
Esta recóndita humorada de vivir
Te arrastra, Alejandra, no lo niegues.
Hoy te …
Escrito en el agua
Desde niño, tan lejos como vaya mi recuerdo, he buscado siempre lo que no cambia, he deseado la eternidad. Todo contribuía alr…
Memorias de cocina y bodega
DESCANSO XIII
Seguramente que la cocina es una de las cosas más características de nuestra tierra, junto con la arquitect…
Cartas a mis muertos
MADRID 2 DE NOVIEMBRE DE 1 855.
¡Ay del que en una y otra sepultura
prendas del alma sumergirse vio,
y ansioso torn…
Para vicios
Doña Indalecia era una viuda de sesenta años que había nacido para jefe superior de Administración o para Minist…
En soledad
Iba enlutada y sola, por la banqueta de las casas consistoriales, y el grito del centinela resonaba en la noche con eco lúgubre, y lo…
La lluvia
No hay tal vez un hombre más amante de la lluvia que yo.
La siento con cada átomo de mi cuerpo, la anido en mis oídos y…
Biografías breves
Nació en Santo Domingo el 3 de febrero de 1866. Cursó sus estudios primarios y secundarios en Santo Domingo e ingresó a…
El remanso
La estancia El Remanso quedaba a cuatro horas de tren, en el oeste de Buenos Aires. Era un campo tan llano que el horizonte subía so…
Con pasión
Hasta después de su pubertad, nadie advirtió la pasión que la dominaba: el deseo de inspirar compasión. Y ese d…
Pax multa
Ayer, en una postal de Brujas, escribía yo a un amigo querido:
«Éste es uno de los últimos refugios que quedan…