Ficción infantil y juvenil
Adiós cordera
Eran tres: ¡siempre los tres! Rosa, Pinín y la Cordera.
El prao Somonte era un recorte triangular de terciopelo verde tendido, …
La infantita que fue convertida en almendro
Éranse un rey y una reina que, después de solicitarlo mucho al cielo, tuvieron una hija, a la que decidieron poner de nombre M…
Las tres naranjitas
Érase una vez un hijo de rey que andaba buscando las tres naranjitas del amor. Las buscaba a caballo por todos los jardines que se en…
La casa de muñecas
Ved ahora esos cuartos alcobas cuyo mueblaje es igual al de los otros del lado derecho de la casa.
Cuando determinéis qué fa…
El alfiletero de la anjana
En Cantabria hay unas brujas llamadas anjanas, que poseen grandes poderes y que premian a los buenos y castigan a los malos. Y tambié…
La tortuga gigante
Había una vez un hombre que vivía en Buenos Aires, y estaba muy contento porque era un hombre sano y trabajador. Pero un d&ia…
El niño importuno e inoportuno
Venturita es un niño muy guapo; nadie le puede negar esta cualidad, que es muy buena cuando está acompañada de otras p…
Disparate
La vaca, que estaba echada dio un inmenso resoplido quejumbroso, y el chotillo nació sobre la escarcha del valle. Eran las cinco de …
Las habichuelas mágicas
Periquín vivía con su madre, que era viuda, en una cabaña del bosque. Como con el tiempo fue empeorando la situaci&oacu…
El pozo mágico
Una tarde, que los padres aún no habían vuelto de trabajar en el campo, se hallaba Juanito en su bonita casa compuesta de dos …
El Caballero Carmelo
Abraham Valdelomar es uno de los escritores peruanos mas destacados y dentro de sus obras destacan sus cuentos. En ellos se encierran experi…
Las buenas hadas
La pobre Micaela se había quedado viuda siendo muy joven y con escasísimos recursos. Gracias a la caridad de una vecina, que c…
La fuente del beso
Así la llaman: «La fuente del beso». Brota el manantial de una roca muy grande, vestida de muchos colores, tapizada po…
El viaje de Pulgarcito
Un sastre tenía un hijo, que había nacido tan pequeño, que no
era mayor que un pulgar. Por eso se llamaba Pulgarcito…
El viejo Sultán
Un campesino tenía un perro fiel, que se llamaba Sultán y que
se había hecho viejo, había perdido todos los dien…
Una hoja del cielo
A gran altura, en el aire límpido, volaba un ángel que llevaba en la mano una flor del jardín del Paraíso, y al …
Las tres hilanderas
Érase una niña muy holgazana que no quería hilar. Ya podía desgañitarse su madre, no había modo de…
Día de reyes
I
Sentada en una silla, con un montón de ropa que coser al lado, mirando a menudo las despiadadas manecillas del reloj que con su v…
El palacio del sol
Vosotras, madres de las muchachas anémicas, va esta historia, la historia de Berta, la niña de los ojos color de aceituna, fre…
Los juguetes
Cuando mi madre estuvo grave, nosotros salimos de nuestro hogar. Mi abuela se llevó a mis hermanos más chicos y yo fui a la ca…