Drama
La mujer fría
Blanca, envuelta en el amplio peinador de crespón amarillo, con la cabellera ceniza y rizosa cayendo sobre los hombros desnudos, pare…
Gloria
En esta segunda parte de "Gloria" el autor narra los hechos acaecidos luego de la muerte que desenlaza el primer libro, revelando …
El gallo de Sócrates
Critón, después de cerrar la boca y los ojos al maestro, dejó a los demás discípulos en torno del cad&aac…
La calle de los mendigos
Extraigo un cigarrillo y lo llevo a los labios; acerco el encendedor y lo hago funcionar, pero no enciende. Me sorprende, porque hace poco…
La leyenda de Don Juan Tenorio
Corre el tiempo, crece el día,
y el palacio en honda calma,
mudo cual cuerpo sin alma,
parece tumba vacía.
Mansi&…
Gentileshombres de Verona
Pronto echó de ver Proteo que el procedimiento empleado para conquistar a Silvia no daba los resultados apetecidos. Había ya s…
El viejo y la niña
Viejo precisamente… no. Pero comparado con ella, sí; podía ser su padre. Esto bastaba para que los dos se vieran separados p…
Diario de un loco
6 DE NOVIEMBRE
El jefe de personal me ha puesto fuera de mí. Hoy, cuando llegué a la oficina, me hizo llamar y me dijo lo sigu…
Medea
Medea es una de las 19 obras que se conservan del gran tragediógrafo griego Eurípides. Se representó por primera vez en…
El especialista en divorcios
— Es una señora joven, doctor; manifiesta tener urgencia en hablar con usted.
El abogado especialista en divorcios sonrió c…
La libertad
A Rómulo Farrera
Ramírez sale de su casa con dirección al taller.
El airecillo fresco le picotea el rostro y le to…
Un pacto con el diablo
Aunque me di prisa y llegué al cine corriendo, la película había comenzado. En el salón oscuro traté de …
El cornudo consolado
Poco tiempo hace vivía en Perusa un riquísimo sujeto llamado Pedro Vinciolo, muy conocido por su afición a los placeres…
La moral bien analizada
I
Por viejo sabe uno muchas cosas, pero después cada cosa, y solo por vivir unos días más, se desmorona de su altar, …
Un pesimista
Reclinado en un banco de hierro, el más solitario del paseo, meditaba Tiburcio, procurando desenredar la maraña de sus cavila…
El impostor
Estaba cansada de esperar pero el hombre llegó puntual y lo vi sonreírme con timidez el primer nombre. Me dijo que era &Eacut…
A La Deriva
Horacio Silvestre Quiroga Forteza (Salto, Uruguay, 31 de diciembre de 1878 - Buenos Aires, Argentina, 19 de febrero de 1937), notable cuenti…
El verdugo
El campanario del pueblecito de Menda acaba de dar las doce. En aquel momento de la noche, un joven oficial francés, apoyado en el p…
Los amigos, los amantes y la muerte
Desde el vestíbulo pasa la suave luz de una lámpara escarchada al aposento paredaño donde está el tullido cercad…
A buen juez, mejor testigo
- VI -
Es una tarde serena,
cuya luz tornasolada
del purpurino horizonte
blandamente se derrama.
Plácido aroma de flores
sus …