Fantasía
La Leyenda Del Dorado
El Dorado era un lugar mítico en América. Se suponía que tenía grandes reservas de oro y los conquistadores espa…
Los hijos
Tres cosas le gustaban mucho a Emilia: jugar a las visitas, cambiar con las amigas sus juguetes humildes y tener los hijos enfermos. Los hij…
La alfombra voladora
Enamorados caminaban sobre una alfombra de pétalos,
tan suave que una nube del mismo color
comparándola con esa alfombra
hubi…
Trenzas
Porque día tras día los orgullosos humanos que ahora somos tendemos a desprendemos de nuestro limbo inicial, es que las mujere…
El perro que deseaba ser humano
En la casa de un rico mercader de la Ciudad de México, rodeado de comodidades y de toda clase de máquinas, vivía no hac…
El dragón
En las cercanías de un pueblo, en una gran sima, se escondía un dragón de siete cabezas que tenía atemorizada l…
Lo secreto
Sé muchas cosas que nadie sabe.
Conozco del mar, de la tierra y del cielo infinidad de secretos pequeños y mágicos.
Est…
El Naufrago
un naufrago se despierta y nota que esta en una isla despues de muchas cosas que le pasan en la isla y averse molestado con dios se da cuent…
La florecita azul
Un niño de seis años murió en la aurora de un bello
día de estío, y el ángel de su guarda b…
Un Hombre, Su Caballo, Su Perro Y El Cielo
La historia de un hombre, su caballo y su perro, en la cual se demostrará el valor de la amistad con reflexiones relacionadas con el …
El pozo mágico
Una tarde, que los padres aún no habían vuelto de trabajar en el campo, se hallaba Juanito en su bonita casa compuesta de dos …
Las buenas hadas
La pobre Micaela se había quedado viuda siendo muy joven y con escasísimos recursos. Gracias a la caridad de una vecina, que c…
El hombrecillo rejuvenecido
En los tiempos en que Nuestro Señor andaba aún por la tierra, entró un anochecer, acompañado de San Pedro, en un…
Los deseos ridículos
A la Señorita de la C.
Si fuerais menos razonable me guardaría mucho de contaros esta fábula loca y poco galan…
El oro
Una mañana que el sol surgía del abismo y se lanzaba al espacio, un vaivén de su carro flamígero lo hizo rozar…
Cuento de Navidad
Si se pregunta:—¿hay aquí penas?—de fijo que, echando los ojos sobre la muchedumbre, se responde:—ninguna. Aquello se antoja …
El gato que vuela
El gato que vuela no lo suelen ver más que los trasnochadores impenitentes, y eso si no pierden de vista la perspectiva de los tejado…
El tiempo
El tiempo de los mayas nació y tuvo nombre cuando no existía el cielo ni había despertado todavía la tierra.
Los…
El corredor veloz
En un reino muy lejano, lindando con una ciudad había un pantano muy extenso; para entrar y salir de la ciudad había que segui…
Las tres ramas verdes
Érase una vez un ermitaño que vivía en un bosque al pie de
una montaña: pasaba su tiempo orando y haciendo bu…