Ficción Gótica
El palacio de hielo
I
–¿Quieres un cuento oriental en el que pasen caravanas de fetiches sedientos, caballeros en arqueados dromedarios hacia espejismos…
La Ajorca De Oro
"Ella era hermosa, hermosa con esa hermosura que inspira el vértigo, hermosa con esa hermosura que no se parece en nada a la que…
La aventura del estudiante alemán
Una noche borrascosa, durante la procelosa época de la Revolución francesa, a altas horas de la noche, un joven alemá…
El horla
19 de agosto
Lo mataré. ¡Lo he visto! Anoche yo estaba sentado a la mesa y simulé escribir con gran atenció…
El castillo de lo inconsciente
El castillo de lo inconsciente yérguese sobre una roca enorme, aguda y hosca, rodeada de abismos. Entre la roca, y la montaña …
Flores de las tinieblas
A Monsieur Léon Dierx
"Buenas personas que pasáis
Orad por los muertos"
Inscripción al borde de un gran camin…
Las panteras y el templo
Y sin embargo sé que algún día tendré un descuido, tropezaré con un mueble o simplemente me temblar&aacu…
El Potro Salvaje
Horacio Silvestre Quiroga Forteza (Salto, Uruguay, 31 de diciembre de 1878 - Buenos Aires, Argentina, 19 de febrero de 1937), notable cuenti…
La nochebuena en el purgatorio
El poeta suicida, que me había guiado por los laberintos y recovecos de los círculos infernales, me sacó al fin de la c…
La ajorca de oro
Ella era hermosa, hermosa con esa hermosura que inspira el vértigo; hermosa con esa hermosura que no se parece en nada a la que so…
La muerte
Se llamaba... ¿cómo se llamaba?... A veces pierdo la memoria... Elena, sí; creo que se llamaba Elena. ¡Qué…
El jorobadito
Los diversos y exagerados rumores desparramados con motivo de la conducta que observé en compañía de Rigoletto, el joro…
Las Rayas
Es un cuento corto de Horacio Quiroga.
Sobre el autor:
Horacio Silvestre Quiroga Forteza (Salto, Uruguay, 31 de diciembre de 1878 - Bueno…
Una broma de carnaval
Un manicomio es un cementerio de almas. Y así como la muerte física no tiene recato ni castidad que guardar, la locura, que es…
Catalepsia
Giró mi espíritu sobre sí mismo, aleteó un momento, y, como pájaro herido, cayó repentinamente. Ca…
Santa Baya de Cristamilde
I
Doña Micaela de Ponte y Andrade, hermana de mi abuelo, tenia los demonios en el cuerpo, y como los exorcismos no bastaban a curarla…
El suplicio de la muerte
Arrullos de palomas, cánticos de pajarillos, música de flores, ya no halagáis como antes la vista y el oído; ya…
Historia de una condenada que se apareció después de su muerte
En una ciudad de Perú, una chica de dieciséis años, llamada Catherine, murió de repente, cargada de pecados y c…
La madre vieja
Una pobre anciana estaba sentada una noche sola en su cuarto en una gran ciudad, pensando que había perdido primero a su marido, desp…
Agonía
Les había visto juntos muchas veces y siempre me inspiraron esta curiosidad que enciende la intuición de los grandes secretos.…