Ficción Gótica
La tempestad
«Voy con María. Espéranos. --Octavio».
Octavio R..., el escritor neurótico de palabra helada, eras m…
Santa Baya de Cristamilde
I
Doña Micaela de Ponte y Andrade, hermana de mi abuelo, tenia los demonios en el cuerpo, y como los exorcismos no bastaban a curarla…
Ligeia
Y allí dentro está la voluntad que no muere. ¿Quién conoce los misterios de la voluntad y su fuerza? Pues Dios n…
Un fenómeno inexplicable
Hace de esto once años. Viajaba por la región agrícola que se dividen las provincias de Córdoba y de Santa Fe, p…
Historia de una condenada que se apareció después de su muerte
En una ciudad de Perú, una chica de dieciséis años, llamada Catherine, murió de repente, cargada de pecados y c…
Marichu
La noticia corrió de boca en boca. Marichu, la mujer del caserío Aitola, tenía una enfermedad rarísima, que se l…
Bécquer
Yo he asistido a una evocación que se hizo en mi espíritu casi carne y alma, en una antigua posesión jesuítica.…
La máscara del dominó negro
Era, seguramente, por ei aire de misterio que parecía envolverla, la máscara más interesante que había aquella n…
La sepulturera
I
— ¡Ahí tienes la cena! Yo no tengo ganas.
—Pues están muy apetitosas las chuletas, y el arroz huele a gloria... &ique…
La misa de las sombras
He aquí lo que el sacristán de la iglesia de Santa Eulalia, en Neuville-d’Aumont, me contó bajo el emparrado del Cheval…
El verdugo
Como siempre, con la primavera llegó el día de los festivales. El Emperador, después de comer y de beber, con la cara …
Hermafrodita
En pie, junto a la mesa de billar, la duquesa de Lorena escuchaba risueña, reverberando en el esplendor de su distinción supre…
El señor de Magaz
El señor de Magaz vivía en su palacio con sus dos hijas, Iluminada y Laura. Al encontrarse viudo, la mayor no pasaba de los si…
La ajorca de oro
Ella era hermosa, hermosa con esa hermosura que inspira el vértigo; hermosa con esa hermosura que no se parece en nada a la que so…
Flores de las tinieblas
A Monsieur Léon Dierx
"Buenas personas que pasáis
Orad por los muertos"
Inscripción al borde de un gran camin…
El Potro Salvaje
Horacio Silvestre Quiroga Forteza (Salto, Uruguay, 31 de diciembre de 1878 - Buenos Aires, Argentina, 19 de febrero de 1937), notable cuenti…
La aventura del estudiante alemán
Una noche borrascosa, durante la procelosa época de la Revolución francesa, a altas horas de la noche, un joven alemá…
Leyenda del gobernador y el escribano
En tiempos que pasaron, fue gobernador de la Alhambra un anciano y valeroso caballero, el cual, por haber perdido un brazo en la guerra er…
El suplicio de la muerte
Arrullos de palomas, cánticos de pajarillos, música de flores, ya no halagáis como antes la vista y el oído; ya…
La cueva de la mora
Frente al establecimiento de baños de Fitero, y sobre unas rocas cortadas a pico, a cuyos pies corre el río Alhama, se ven tod…