Ficción Histórica
Grandes Esperanzas
El segundo volumen de Grandes Esperanzas empieza a partir del capítulo 20 en el cual, Pip llega a Londres.
El misterio de los tres suicidas
Después de todo, siempre queda en la historia un aspecto de misterio que provoca todavía inagotables comentarios en la Coloni…
A nadar, peces
Posible es que algunos de mis lectores hayan olvidado que el área en que hoy está situada la estación del ferrocarril d…
Solo
Fresnedo dormía profundamente su siesta acostumbrada. Al lado del diván estaba el velador maqueado, manchado de ceniza de ciga…
Pecado de omisión
A los trece años se le murió la madre, que era lo último que le quedaba. Al quedar huérfano ya hacía lo m…
Un viejo verde
Oíd un cuento... ¿Que no le queréis naturalista? ¡Oh, no! será idealista, imposible... romántico.
*…
La leyenda de San Julian el hospitalario
Los padres de Julián habitaban un castillo, situado en la ladera de una colina, en medio de los bosques. Las cuatro torres de los &…
Theros
Otra de las escasas incursiones de Galdós en el género de la ficción. Theros representa el verano dentro del almanaque …
El secreto
Heinlopo, como es sabido, es un importante puerto en la caza y empaque de camarones, y Greco era dueño de varios barcos, cada uno co…
Mi bisabuelo
Don Manuel Bermúdez y Bolaño, mi bisabuelo, fue un caballero alto, seco, con los ojos verdes y el perfil purís…
Insolación
A finales del siglo XIX una dama de la alta burguesía española acude a una romería, el calor, el sol, el ambiente, la c…
El resucitado
Crónica de la época del trigésimo segundo virrey
A principios del actual siglo existía en la Recolección …
Guerra de la Independencia
Los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós son una gran obra cuya colección completa consta de mas 40 títul…
La mouche
I
En 1756, lorsque Louis XV, fatigué des querelles entre la magistrature et le grand conseil à propos de l’impôt des de…
La llama sagrada
I
Hace muchos años, cuando la ciudad de Florencia acababa de ser declarada república, vivía allí un hombre llama…
El abogado de la colonia
El doctor Blanco Blancheto no compite seguramente con Justiniano, pero puede que haga sombra a Maquiavelo. Es criollo, vivo, osado y simp&…
Elizabide el Vagabundo
Muchas veces, mientras trabajaba en aquel abandonado jardín, Elizabide el Vagabundo se decía al ver pasar a Maintoni, que volv…
Tejas, la primera desmembración de Méjico
Reseñas históricas de la separación de la provincia de Tejas desde el punto de vista de un historiador y diplomá…
La última diosa
A Alfredo Vicenti
Las fuerzas interiores del planeta, en oculta labor, con escondidos movimientos, con solapadas turbulencias, ve…
Un tesoro
¡Ánimo, amigo don Restituto, ánimo! Más trabajo pasaría Colón para descubrir el Nuevo Mundo, y ust…