Ficción Histórica
Biografías breves
(1873 - 1920)
José Antonio Román nace en Iquique (Perú) en 1873 y fallece en Barcelona (España) en 1920.
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La llave
Un título de Castilla, que ha vivido mucho en Granada, me contaba la siguiente historia incomparable:
Cierto moro de antigua fami…
De burguesa a cortesana
Mi querida doña Encarnación: Ya sé que las de Pinto dijeron por ahí a los amigos, que las de Covachuelón…
El viejo ídolo
Mister Swift estaba pensativo, ensimismado. Hacía ya tres años que dejó a Europa para encargarse de la dirección…
El extranjero
III
Tres noches después tomábamos café varios amigos en el precioso casino de Almería.
Cerca de nosotros,…
La dama de Amboto
¿Conocéis, queridos lectores, las pintorescas Provincias Vascongadas? Y si tenéis esa dicha, ¿record&aac…
La buenaventura
I
No sé que día de Agosto del año 1816 llegó a las puertas de la Capitanía General de Granada cier…
Primavera triste
El viejo Tòfol y la chicuela vivían esclavos de su huerto, fatigado por una incesante producción.
Eran dos &a…
Rosarito
IV
El mayorazgo se había detenido en medio de la espaciosa sala, y saludaba encorvando su aventajado talle, aprisionado en largo levi…
Pecado De Omision
"A los trece años se le murió la madre, que era lo último que le quedaba. Al quedar huérfano ya hací…
La parábola del leproso
Resplandecían las lejanas montañas envueltas en la polvareda de oro del sol de Nizám. Largas caravanas de camellos se p…
Leyenda de las tablillas que cantan
En las tejavanas de los templos de tiniebla y agua, alzados en zancos de pirámides, tejavanas de madera coloridas al final de escali…
La historia según Pao Cheng
En un día de verano, hace más de tres mil quinientos años, el filósofo Pao Cheng se sentó a la orilla de …
Las hermanas
Nunca supieron alegrías estas dos doncellas. Fueron tres hermanas y un varón. Siempre se vieron vestiditas de negro.
Ellas y l…
La nochebuena en el purgatorio
El poeta suicida, que me había guiado por los laberintos y recovecos de los círculos infernales, me sacó al fin de la c…
Joselito el valiente
Durante aquellos días de revolución, el Puerto de Santa María presentaba el aspecto de una ciudad deshabitada. Los pa…
La redada
Mi boda se desbarató por una circunstancia insignificante, sin valor alguno sino para quien, como yo, se pasa de celoso y raya en man…
Leyenda del Tesoro del Lugar Florido
¡El Volcán despejado era la guerra!
Se iba apagando el día entre las piedras húmedas de la ciudad, a sorbos, co…
Los ojos de Celina
En la tarde blanca de calor, los ojos de Celina me parecieron dos pozos de agua fresca. No me retiré de su lado, como si en medio d…
Santa Baya de Cristamilde
I
Doña Micaela de Ponte y Andrade, hermana de mi abuelo, tenia los demonios en el cuerpo, y como los exorcismos no bastaban a curarla…