Poesía
Cartas a mis muertos
MADRID 2 DE NOVIEMBRE DE 1 855.
¡Ay del que en una y otra sepultura
prendas del alma sumergirse vio,
y ansioso torn…
La gallina y el cerdo
Bebiendo una Gallina
De un arroyuelo,
A cada trago alzaba
La vista al Cielo,
Y con el pico&n…
Heráclito, Demócrito y Minos
Se cuenta que llevaron.
de Plutón los ministros,
a Heráclito y Demócrito,
al tribunal de Minos.
…
Soy el destino
Sí, te he querido como nunca.
¿Por qué besar tus labios, si se sabe que la muerte está próxima,
s…
Cantos de Vida y Esperanza
Cantos de Vida y Esperanza es una recopilacion de poemas escritos por Rubén Darío y cuya primera edición fue publicada …
Pasa y olvida
Peregrino que vas buscando en vano
un camino mejor que tu camino,
¿cómo quieres que yo te dé la…
Con la primavera
Con la primavera
Viene la canción,
La tristeza dulce
Y el galante amor.
Con la primavera
…
Entréme donde no supe
Entréme donde no supe
y quedéme no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.
Yo no supe dónde entraba,
…
Decir las cosas bien
Decir las cosas bien, tener en la pluma el don exquslto de la gracia y en el pensamiento la inmaculada linfa de luz donde se ba&nt…
Mi mal
En vano ansiosa tu amistad procura
adivinar el mal que me atormenta;
en vano, amigo, conmovida
intenta revelarlo mi voz a tu ternura.
…
Ten piedad de mí
¡Señor!, si en sus miradas encendiste
este fuego inmortal que me devora,
y en su boca fragante y seductor…
Amada el aura dice
Amada, el aura dice
tu pura veste blanca...
No te verán mis ojos;
¡mi corazòn te aguarda!
…
Canción del oro
Aquel día, un harapiento, por las trazas un mendigo, tal vez un peregrino, quizá un poeta, llegó, bajo la sombra …
Song
When I am dead, my dearest, Sing no sad songs for me; Plant thou no roses at my head, Nor shady cypress tree: Be the green grass …
Árboles hombres
Ayer tarde,
volvía yo con las nubes
que entraban bajos rosales
(grande ternura redonda)
entre los tronc…
Reconciliación
¡Oh palabra, superior a todas las palabras, mágica como el firmamento!
Bello es que la guerra y todas sus carnicerías se…
El diamante de la inquietud
Dirás, acaso, que el fantasma me venció en toda la línea.
No, amigo: ¡Yo vencí al fantasma!
¡Le venc…
Un retrato de Watteau
Estáis en los misterios de un tocador. Estáis viendo ese brazo de ninfa, esas manos diminutas que empolvan el haz de rizos …
El cóndor y el poeta
Diálogo
POETA
-Escucha, amigo Cóndor, mi exorcismo;
obedece a la voz del mago Mitre,
que ha convertido…
La ciudad
Un joven músico, mirando fijamente a la lejanía con sus ojos negros, decía en voz queda:
—La música que yo quisi…