Romance
El aniversario
Saltó de la cama, medio desnuda; la camisa desprendida de los hombros, el pelo suelto sobre la espalda, y escondiendo sus piec…
Dramas del tercer patio
La conoció siendo vigilante.
Por la mañana cuando estaba de facción en la esquina, arrebujado en su grueso capote azul…
Maldita
Y la veía, la veía siempre, allá, en el fondo de la vaga onda de incienso, la roja cabellera esparcida, los labios car…
Al día siguiente
Los dos despertaron al mismo tiempo, y al verse juntos se miraron sorprendidos, aun inconscientes por el sueño. Después juntar…
Agonía
Les había visto juntos muchas veces y siempre me inspiraron esta curiosidad que enciende la intuición de los grandes secretos.…
Un ramito de violetas
El joven ministro salió muy de mañana de su casa, como un estudiante que se escapa del aula. Era tan temprano que ni aun los p…
Canción Del Pirata
«La canción del pirata», poema escrito por José de Espronceda y publicado en Poesías (1840), es uno de los …
La musa eterna
—Mi querido poeta: ya sabe usted que las mujeres tenemos el derecho de ser curiosas... Pero bien, yo quiero formularle a usted una pregunta,…
Gloria
"Gloria" es una novela que relata las costumbres católicas de los españoles desde épocas remotas, especialmen…
Un idilio en una jaula
Ella era una muchacha rubia, muy rubia, verdadero tipo de soñadora, con los ojos azules, el cutis pálido y los labios entreabi…
Los tres cajoncitos
Con gesto resuelto, como de persona que, suceda lo que suceda, no ha de cambiar de voluntad, la condesa Adelina designó el mue…
La derrota de eros
A Luis Berisso
Oh, juventud viril, hermosa y galante juventud, que en el esplendoroso salón de baile girabas anoche, incesante, en to…
El ramito de nardos Esmeraldas
Tres meses hacía que Rosita, una íntima de mi mujer, y yo, sosteníamos unas relaciones algo más que amistosas, …
Gloria
—Las campanas tocan a gloria. Chiquilla, también dentro de mi corazón están repicando fuerte. Sí; yo he vuelto a…
El busto de mármol
A Jacinto López
¿Mis celos? No sé en verdad cuál era el fundamento de mis celos. Tristán, el delicado pin…
La derrota
Estaban solos. Ella, Julia, sentada en una marquesita próxima a la chimenea, muy seria, muy pálida, con los ojos bajos,…
El cofrecillo de ébano y oro
Colette exclamó:
— ¡Cuánto me complace tu visita, Lila mia! Primero por el placer que experimento al verte feliz y sonri…
Soliloquio
LA SEÑORA MARQUESA DE ***
—Oh, cuán frágil de memoria es usted, señora marquesa! He pasado toda la noche d…
Rimas
Las "Rimas" De Gustavo Adolfo Bécquer es una de sus obras mas conocidas y halagadas, en ellas encontramos referencias sobre…