Historias Cortas
El mandarín
¿Qué harías si te dijesen que solo con desear la muerte de un desconocido heredarías al instante una fabulosa fo…
Chac Mool
Hace poco tiempo, Filiberto murió ahogado en Acapulco. Sucedió en Semana Santa. Aunque había sido despedido de su empl…
Cuentos festivos para niños
Recopilación de historias breves muy divertidas, absurdas y disparatadas del gran Juan Pérez Zúñiga, uno de los …
Una rosa para Emily
El negro recibió a las damas en la puerta principal, con sus cuchicheos silbantes y sus miradas furtivas y curiosas, y luego desapa…
Cambio de luces
Esos jueves al caer la noche cuando Lemos me llamaba después del ensayo en Radio Belgrano y entre dos cinzanos los proyectos de …
El vaso de leche
Afirmado en la barandilla de estribor, el marinero parecía esperar a alguien. Tenía en la mano izquierda un envoltorio de pape…
La Pesadilla
Relato leído en el programa de radio Cuento Contigo.
Un hombre despierta agitado porque ha tenido una pesadilla. ¿Se har&aac…
William Wilson
¿Qué decir de ella?
¿Qué decir de la torva conciencia,
ese espectro en mi camino?
-Camberlayn…
Cien años de sueño
Yo no sé si es por el estado de sobreexcitación, de hiperestesia en que vive la humanidad, en fuerza de esta terrible y perp…
Licantropía
Me trepé al tren justo cuando arrancaba. Recorrí varios coches. ¡Repletos! ¿Qué pasaba ese día? &iq…
Una carta a Dios
La casa -única en todo el valle- estaba subida en uno de esos cerros truncados que, a manera de pirámides rudimentarias, dejar…
La gallina degollada
Todo el día, sentados en el patio en un banco, estaban los cuatro hijos idiotas del matrimonio Mazzini-Ferraz. Tenían la lengu…
Aplastamiento de las gotas
Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con …
No Oyes Ladrar Los Perros
Diles Que No Me Maten. Cuento número catorce del libro El Llano en Llamas. Colección de cuentos de ambiente rural escritos por…
El tributo del éxito
Hastings Beauchamp Morley iba paseando lenta y apaciblemente por Union Square con una mirada de compasión dirigida a los cientos de p…
La señorita Julia
La señorita Julia, como la llamaban sus compañeros de oficina, llevaba más de un mes sin dormir, lo cual empezaba a dej…
Vanka
Vanka Chukov, un muchacho de nueve años, a quien habían colocado hacía tres meses en casa del zapatero Alojin para que …
Un cuento
I
Cuando comprendí que era indispensable escribir un cuento, que me había comprometido solemnemente con el editor, al cual deb…
El Amor Asesinado
Emilia Pardo Bazán fue una de las escritoras españolas más eminentes y prolificas del siglo XIX. Escribió m&aacu…
El almohadón de plumas
Su luna de miel fue un largo escalofrío. Rubia, angelical y tímida, el carácter duro de su marido heló sus so&n…