Miguel Sawa

Historias de locos

Leído por Epachuko 4.4
La locura ha resultado en toda época y lugar un fenómeno escurridizo y ambivalente. Hemos temido, compadecido y admirado por i…

El gato de Baudelaire

Leído por Alba 4.9
¿Usted sabe que Baudelaire tenía un gato? ¡Oh! un gato hermosísimo, de pelo negro, suave y brillante como…

Un amor verdadero

Leído por Alba 4.2
Pocos hombrea podrán asegurar— y al decir estas palabras don Juan sonreía melancólico — que han sido amados, co…

Un suicidio

Leído por Alba 4.4
En las ropas del suicida se encontró una carta dirigida al juez de guardia, que, copiada a la letra, decía así: «…

La muerte de María Antonieta

Leído por Alba 4.5
Ríase usted de todos esos idealistas que creen posible la igualdad, la fraternidad humana! Mientras el mundo exista, existirá …

Demasiado tarde

Leído por Alba 5
Puestos ya en pie se estrecharon las manos con fuerza nerviosa, y atontados por el dolor, sin poder hablar, cambiaron el último…

La buena crianza

Leído por Alba 4.3
Han salido de Lugo diecisiete dementes, conducidos a la pena de reclusión perpetua en el manicomio de Valladolid. Ya en el tren, los …

La segunda juventud

Leído por Alba 4.4
—Treinta y siete años. Ni uno más ni uno menos. Casi una vieja. Si no me mirase usted con ojos de enamorado—y ya es sabido que…

El hombre que ríe

Leído por Alba 4.5
Señor doctor, yo soy Tony Garnier, el famoso clown Tony Garnier, que poseí el raro secreto de la risa. Yo soy el hombre que r&…

La muerte

Leído por Alba
Se llamaba... ¿cómo se llamaba?... A veces pierdo la memoria... Elena, sí; creo que se llamaba Elena. ¡Qué…

La viuda

Leído por Alba 5
Todos los meses iba por lo menos una vez a visitar la tumba de su esposo. Era el suyo un dolor plácido y tranquilo. Se había a…

Judas

Leído por Alba 3.7
Estaba en el Museo contemplando extasiado el hermoso cuadro de Van Dyck “El beso de Judas”. De pronto sonó una voz detrás de…

La mujer de nieve

Leído por Alba 5
¡Maldito sea el sol! ¡Es el responsable de todas mis desgracias! ¡Oh, yo quisiera vivir en un país de desol…

Las víctimas del trabajo

Leído por Alba 4
—¡Pepe! La voz venía de la calle y era una voz fresca y alegre como una carcajada. —¡Demontre, la Luisa!—gritó e…

La comedia eterna

Leído por Alba
—No... nada de gritos... Hablemos tranquilamente, sin exaltarnos... Ya verás como al fin logramos entendernos. Vamos, con franqueza, …

Al día siguiente

Leído por Alba
Los dos despertaron al mismo tiempo, y al verse juntos se miraron sorprendidos, aun inconscientes por el sueño. Después juntar…

La musa eterna

Leído por Alba 5
—Mi querido poeta: ya sabe usted que las mujeres tenemos el derecho de ser curiosas... Pero bien, yo quiero formularle a usted una pregunta,…

Werther

Leído por Alba
Tuvo aquella entrevista el carácter misterioso necesario para toda confidencia. Los dos estaban solos. Él comenz&oacut…

Un desnudo de Rubens

Leído por Alba
El loco había sacado la cabeza por entre los barrotes de la ventana—una cabeza espantable, de cabellos erizados, …

El genio de la especie

Leído por Alba
Doctor, doctor, soy feliz! El médico, de pie ante el lecho del enfermo, se llevó un dedo a la boca, en actitud de imponerle si…

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