Vicente Blasco Ibáñez

La Condenada y Otros Cuentos


Read by LibriVox Volunteers


Coleccion de cuentos de Vicente Blasco Ibáñez. La condenada Primavera triste El parásito del tren Golpe doble En el mar…

The Four Horsemen of the Apocalypse


Read by Tony Oliva


The Four Horsemen of the Apocalypse, by Vicente Blasco Ibañez and translated into English by Charlotte Brewster Jordan, depicts two b…

Cañas y barro


Read by Mongope


Cañas y barro relata la historia de una de las familias más importantes de La Abufera valenciana. Generación tras gene…

Vida nueva


Read by Alba


La señora Manolita, vecina insigne de un pueblo andaluz, había muerto de ochenta y siete años, única enfermedad …

La corrección


Read by Alba


A las cinco, la corneta de la cárcel lanzaba en el patio su escandalosa diana, compuesta de sonidos discordantes y chillones, que re…

Noche servia


Read by Alba


Las once de la noche. Es la hora en que cierran sus puertas los teatros de París. Media hora antes cafés y restaurantes han ec…

El último león


Read by Alba


Apenas se reunió la junta del respetable gremio de los blanquers en su capilla, inmediata a las torres de Serranos, el señor …

Venganza moruna


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Venganza moruna


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Casi todos los que ocupaban aquel vagón de tercera conocían a Marieta, una buena moza vestida de luto, que, con un niño…

En la puerta del Cielo


Read by Alba


Sentado en el umbral de la puerta de la taberna, el tío Beseroles, de Alboraya, trazaba con su hoz rayas en el suelo, mirando de…

El amor y la muerte


Read by Alba


Con gran frecuencia ocurren los llamados crímenes de amor. Relatan los periódicos casi a diario sucesos dramáti…

El milagro de San Antonio


Read by Alba


Hacía años que Luis no había visto las calles de Madrid a las nueve de la mañana. A esta hora comenzaban a dormi…

El parásito del tren


Read by Alba


Si dijo el amigo Pérez a todos sus contertulios de café; en este periódico acabo de leer la noticia de la muerte de un…

Un funcionario


Read by Alba


Tendido de espaldas en el camastro y siguiendo con vaga mirada las grietas del techo, el periodista Juan Yáñez, único h…

La paella del roder


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Fue un día de fiesta para la cabeza del distrito la repentina visita del diputado, un señorón de Madrid, tan poderoso p…

Un silbido


Read by Alba


El entusiasmo caldeaba el teatro. ¡Qué debut! ¡Qué Lohengrin! ¡Qué tiple aquella! Sobre el rojo …

La pared


Read by Alba


Siempre que los nietos del tío Rabosa se encontraban con los hijos de la viuda de Casporra en las sendas de la huerta o en las calles…

El ogro


Read by Alba


En todo el barrio del Pacífico era conocido aquel endiablado carretero, que alborotaba las calles con sus gritos y los furiosos chasq…

La condenada


Read by Alba


Catorce meses llevaba Rafael en la estrecha celda. Tenía por mundo aquellas cuatro paredes de un triste blanco de hueso, cuyas grieta…

En la boca del horno


Read by Alba


Como en Agosto Valencia entera desfallece de calor, los trabajadores del horno se asfixiaban junto a aquella boca, que exhalaba el ardor de …

Primavera triste


Read by Alba


El viejo Tòfol y la chicuela vivían esclavos de su huerto, fatigado por una incesante producción. Eran dos &a…

La paella del roder


Read by Alba


El maniquí


Read by Alba


Nueve años habían transcurrido desde que Luis Santurce se separó de su mujer. Después la había visto envu…

Golpe doble


Read by Alba


Al abrir la puerta de su barraca encontró Sènto un papel en el ojo de la cerradura... Era un anónimo destilando amenaza…

Golpe doble


Read by Alba


Primavera triste


Read by Alba


Un beso


Read by Alba


Esto ocurrió a principios de septiembre, días antes de la batalla del Marne, cuando la invasión alemana se extend&iacu…

Un silbido


Read by Alba


En la boca del horno


Read by Alba


Compasión


Read by Alba


A las diez de la noche, el conde de Sagreda entró en su Círculo del bulevar de los Capuchinos. Gran movimiento de los criados…

El lujo


Read by Alba


La tenía sobre mis rodillas dijo el amigo Martínez, y comenzaba a fatigarme la tibia pesadez de su cuerpo de buena moza. Dec…