Poesía
La gota de agua que no quería perder su "individualidad"
Por la noche, en el verano, a partir de las doce pueden regarse los tiestos.
Se supone que a las doce –y se supone mal– nadie pasar…
Cultivo una rosa blanca
Cultivo una rosa blanca
en junio como en enero
para el amigo sincero
que me da su mano franca.
Y para el cruel que me arra…
El hombre, el caballo y el toro
A un Caballo dio un Toro tal cornada
que en todo un mes no estuvo para nada.
Restablecido y fuerte,
quiere vengar su afren…
Madrecita mía
Madrecita mía,
madrecita tierna,
déjame decirte
dulzuras extremas.
Es tuyo mi cuerpo
que juntaste en…
Ahora te quiero
Ahora te quiero,
como el mar quiere a su agua:
desde fuera, por arriba,
haciéndose sin parar
con ella torment…
El vestido blanco
Mayo, ramillete de lilas húmedas que Primavera prende a su corpino; Mayo, el de los tibios, indecisos sueños de la pubertad; M…
Porque dejaste el mundo
Porque dejaste el mundo de dolores
buscando en otro cielo la alegría
que aquí, si nace, sólo dura un día,
y es…
El sueño del violinista
Siempre había sido el sueño del gran violinista tocar debajo del agua para que se oyese arriba, creando los nenúfares …
Abrojos
Este libro contiene poesías del autor que fueron de las primeras que escribió. Fueron publicadas en el año 1887 en Sant…
A la capilla del Pilar de Zaragoza
Estos que levantó de mármol duro
sacros altares la ciudad famosa,
a quien del Ebro la corriente undosa…
Del oro, como muchos, no dependo
Del oro, como muchos, no dependo,
Fabio, pues ni le guardo ni codicio;
ni dependo jamás del vulgar…
Rocío
Esta era una rosa
llena de rocío:
éste era mi pecho
con el hijo mío.
Junta sus hojitas
para s…
Oración de Nochebuena
Infante-Dios: el pálido bardo meditabundo
canta el advenimiento del divino tesoro,
y, ante quien da su vida al corazón del mun…
La liberalidad
Pobre y miserable un día
llegó a los pies de Alejandro
el doctísimo Tebandro,
celebrado en la poes&ia…
El gorrión
Ven a mi estancia,
triste avecilla,
del hombre huésped,
de su hijo amiga.
Cerca a tu techo
moras en cli…
Vida retirada
¡Qué descansada vida
la del que huye del mundanal ruido,
y sigue la escondida
senda, por d…
Amor
Deja un instante que en tu seno ardiente
hallen mis besos el placer ansiado,
y escuche palpitar enamorado
tu joven coraz&o…
El ideal
Y luego, una torre de marfil, una flor mística, una estrella a quien enamorar...Pasó, la vi como quien viera un alba, huyente,…
Después del baile de máscaras
Libró la última fingida voz en el aire, echó la sombra su párpado negro a la última luz, y el inmenso e…
La Nochebuena del poeta
En un rincón hermoso
de Andalucía
hay un valle risueño...
¡Dios lo bendiga!&n…