Alba
El ángel de la muerte y el rey de Israel
Se cuenta de un rey de Israel que fue un tirano. Cierto día, mientras estaba sentado en el Trono de su reino, vio que entraba un hom…
La creación de la tierra y el cielo
Dice el pueblo de los jíbaros que fue el bondadoso Yus quien creó la tierra. Pero ésta, al principio, estaba completam…
Biografías breves
Marco Tulio Cicerón, (106 a C - 43 a C)
Marco Tulio Cicerón fue un jurista, político, filósofo, escritor, y ora…
La promesa
Mateo de Zalbidea y Pérez era un hombre como los demás, y no es poco ser.
Digo que este Mateo se había enamorado a los…
El niño al que se le murió el amigo
Una mañana se levantó y fue a buscar al amigo, al otro lado de la valla. Pero el amigo no estaba, y, cuando volvió, le …
El marqués de Lumbría
En toda la ciudad de Lorenza no se hablaba luego sino de la entereza varonil con que Carolina llevaba adelante sus planes. Salía a di…
Biografías breves
René Descartes, 1596-1650
Matemático y filósofo francés, nació en Turena el 31 de marzo de 1596. Edu…
Como gustéis
El artista
El casarse pronto y mal
Así como tengo aquel sobrino de quien he hablado en mi artículo de empeños y desempeños, tenía otro no ha…
Annabel Lee -Edgar Allan Poe
Hace de esto ya muchos, muchos años,
cuando en un reino junto al mar viví,
vivía allí una virgen que…
La gitanilla
(Sección 6)
Hecho esto, comieron lautamente; repartióse el dinero prometido con equidad y justicia; renováronse…
Los progresos del amor
La casa del lago
Paseándome sobre el lago de Ginebra vi, al pasar por delante de un viejo castillo abandonado, el terror impreso en el rostro de mi b…
El sueño de un reo de muerte
Una mañana, al salir de casa, hirió mis oídos el repique agudo y estridente de una campanilla. Llevé la mano a…
Coplas por la muerte de su padre
A la muerte del maestre de Santiago don Rodrigo Manrique, su padre
Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
…
La amortajada
Ahora sólo queda, cerca de ella, el marido de María Griselda.
¡Cómo es posible que ella también llame a su…
El espectro
Todas las noches, en el Grand Splendid de Santa Fe, Enid y yo asistimos a los estrenos cinematográficos. Ni borrascas ni noches de hi…
A un rico
¿Quién te ha dado tu hacienda o tu dinero?
O son fruto del trabajo honrado,
o el haber que tu padre te ha legado,
…
La confesión de un crimen
En el vasto salón del Prado aún no había gente. Era temprano; las cinco y media nada más. A falta de personas f…